Sociedad de Mejoras Públicas Cartago

LA SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS Y CULTURA CIUDADANA

UN ESCENARIO DE DESARROLLO INTEGRAL

Por Carlos Alberto González Quitian.

La cultura se define como el cúmulo de referentes, costumbres, tradiciones, creencias, conocimientos, maneras de pensar, ser, querer y hacer de un conglomerado en un lugar y tiempo determinado que lo distingue e identifica. Los acontecimientos y actores de una ciudad son parte de la cultura. En síntesis, la cultura establece y define el imaginario simbólico y quehacer de los seres humanos a los que la cultura cobija ofreciéndole sello particular al lugar en que se ejerce. J. Bruner (1988), al referirse a lo que la cultura nos provee, expone la influencia que tiene sobre el pensamiento y lo que nos proporciona, “los signos con que hablamos, las maneras mediante las cuales operamos, la autoridad con que revestimos nuestras opiniones, el contenido fragmentario de nuestros sueños, las formas inagotables del deseo, las melodías de los cuerpos, los dioses que adoramos; los ritos mediante los cuales interactuamos, las ceremonias con que nos apropiamos…” La cultura es lo que nos rodea, nos distingue y nos significa. Es sencillamente el resultado de nosotros mismos como hecho social. Un proyecto de desarrollo o una sociedad sin una propuesta y formulación de cultura, es un proyecto inerme.

El quehacer de las ciudades genera expansión y desarrollo, pero igual genera núcleos de deterioro físico, ambiental y cultural en el proceso de su crecimiento. La atracción ejercida por la ubicación y progreso de la ciudad convoca a los habitantes a localizarse en área urbana o su periferia. La dinámica de crecimiento supera al de planeación lo que alienta focos de subnormalidad ambiental que desbordan los esfuerzos de las autoridades siendo los sectores más vulnerables los estratos con menos recursos que en su marginalidad son empujados al aislamiento, incivismo, la violencia y delincuencia, conformando gérmenes de malestar social que deterioran la ciudad y la sociedad, al olvidarse en su desarrollo de la calidad de vida de parte de sus congéneres, de sus raíces, su historia y su cultura.

La desigualdad en la inversión en Desarrollo Humano frente al desarrollo productivo es patente, la ciudad inconsciente de sí misma reproduce patrones con trazas de frágil supervivencia cargados de insolidaridad e indiferencia, resultado de del vacío de inversión en su propia cultura la cual debe construirse paralela al desarrollo de la ciudad. El no asumir la cultura como un eje fundamental dell progreso y la ausencia de una visión pedagógica que prevenga y afronte los frutos colaterales negativos del desarrollo, llevan a las administraciones a colapsar en sus gestiones, agudizando a veces más los problemas que a resolverlos. La obstinada preocupación en ocasiones por priorizar programas que favorezcan intereses de poder o personales focalizados en amiguismos, adecuaciones no prioritarias, o precarias mejoras sin una perspectiva de desarrollo integral, aumenta el deterioro generando un ambiente de desesperanza e indiferencia, que más que ayudar al desarrollo agudizan la crisis de sentido y de identidad de la ciudad. Paradójicamente a mayor inversión material sin formación y cultura ciudadana, se genera mayor caos eco ambiental, cultural y social al interior de las ciudades por el avance desequilibrado entre el desarrollo material y el Desarrollo Humano y la cultura, la cual auditaría el significado, la eficiencia y la calidad de las mismas inversiones; es decir, se trabaja precariamente en el cuerpo de la ciudad pero poco o nada en el alma y espíritu de la misma.

Así como se construye un tejido vial, se reparan calles y se generan acciones hacia estructuras de ordenamiento que son importantes, se hace imprescindible construir y desarrollar una malla cultural en comunión con los actores sociales de la ciudad que de manera participativa afronten y prevengan los impactos sociales tanto de la supervivencia como del crecimiento. A pesar de existir múltiples centros de educación y algunas entidades de cultura, los esfuerzos se hacen puntuales y aislados; la construcción de conocimiento no incide significativamente en el desarrollo, la agenda cultural es reducida, el descuido por el Ser humano aumenta en los diferentes escenarios, con la indiferencia y el maltrato; la apatía y la indolencia se convierten en imaginarios permanentes en las interacciones y se avivan los estigmas y estereotipos despectivos de pertenencia a la ciudad a pesar de las gestiones culturales, artísticas y científicas de los diferentes grupos que hay en ella. Todo ello por falta de construir un Programa de Desarrollo Integral Ciudadano, liderado desde la base, y de la ausencia de un frente común en torno al desarrollo y de la cultura y de los procesos participativos en la construcción de la ciudad como imagen y espíritu de la misma; todo aprendizaje, cambio en el pensamiento, comportamiento y hábitos ciudadanos, parten de la inversión en educación y cultura, más que de resoluciones o etiquetas; surgen de la motivación de los ciudadanos que puedan contagiar a otros por el sitio donde se vive y de la calidad afectiva que se generen con el medio, fruto del diálogo entre ciudadanos y su participación en la toma de decisiones.

Algunos agentes sociales desarrollan actividades cívicas y culturales, algunos ciudadanos asisten como usuarios y espectadores, pero no existe un escenario integral de Ágora Ciudadana (Escenario aglutinador y convocante) que articule y lidere desde la base, el aprendizaje y la acción comunicativa a través de la cultura y la gestión colaborativa. No existe en los medios un espacio socializador que indague, conjugue, facilite y socialice la cultura ciudadana de manera permanente e integral; existen limitadas notas, secciones y hechos aislados, pero se hace necesario construir un tejido liderado desde la misma ciudadanía que integre los agentes sociales (productivos, educativos; institucionales, gremiales y comunicacionales) con los escenarios de desarrollo (ciencia, tecnología, arte, ambiente cultura y ocio), Se hace necesario una sociedad de Mejora pública, que se encargue de esta articulación tanto para edificar diagnósticos y escenarios, como para propiciar un entramado articulador de desarrollo material y cultural para la ciudad creando espacios para la tertulia, el debate, la gestión de proyectos y acciones, un lugar de memoria ciudadana viva y de creación de núcleos de participación dinamizado a través de subcomités éticos, ecológicos y culturales, con el poder de establecer alianzas comunitarias entre los agentes, los escenarios, las instituciones y la ciudadanía.

Es necesario rescatar para la ciudad la cultura cívica, social, ética y ambiental, fortaleciendo la colaboración mutua, la formación en valores, la comunicación y la solidaridad. Es necesario hacerle frente a la incultura, a la pérdida y trasposición de valores y la indiferencia. Es necesario recuperar los aportes de la cooperación, de la academia y de la acción cívica hacia un mejor vivir, que sin organización ciudadana y una limitada concepción de desarrollo sería débil y estéril. La prédica de prosperidad, sin invertir en cultura, desarrollo humano y organización ciudadana, sería hacer para deshacer, o en términos coloquiales borrar con el codo lo que se hace con la mano.

Sea la oportunidad con la refundación de la Sociedad de Mejoras Públicas y Cultura Ciudadana de Cartago, para felicitar el esfuerzo de sus miembros fundadores, enfatizando además de su encomio en la mejora pública, la mirada hacia la cultura y el civismo necesarios para la ciudad, y felicitar de paso dicho emprendimiento de colaboración colectiva para la construcción de escenarios de participación, diálogo social y acción colaborativa.

Asociación para la mejora pública y fortalecimiento de la cultura fundado en la la participación, la formación reflexiva, los valores humanos y la gestión como base del desarrollo físico, infraestructural, económico y social, prioritarios para el desarrollo de la ciudad y la región. Una sociedad como escenario colaborativo, participativo y de gestión permanente para el apoyo de los esfuerzos que puedan gestar las administraciones, los gremios, los medios y las instituciones, e igualmente las iniciativas de progreso que surjan partir de los mismos ciudadanos.

Reunión de Constitución SMPCCC. Cartago Nov.7 del 2017 Carlos Alberto González Quitian. Arq. Mg. Desarrollo Educativo y Social. Consultor en Creatividad y Gestión Creativa. Miembro SMP Cartago. Grupo Interdisciplinario en Creatividad e Innovación.. caralgonza@gmail.com www.practicacreativa.com

Escrito por: Carlos Gonzales
Deja tu comentario

Buscar

Últimas noticias

ÁGORA CIUDADANA Cartago Valle

LA EDUCACIÓN, LA CREATIVIDAD, LA CULTURA Y LA GESTIÓN SE CONSTITUYEN EN LAS MEJORES ESTRATEGIAS CIUDADANAS PARA EL DESARROLLO. Procrea/Pronova.

  • febrero de 2018
  • 602
PROGRAMA DE DESARROLLO SOCIAL Y CULTURA CIUDADANA

La ciudad de Cartago cuenta con un invaluable recurso estratégico en el campo profesional, académico y formativo a través de las instituciones, los centros de educación y los gremios.

  • febrero de 2018
  • 242
ESTRUCTURA DEL ÁGORA CIUDADANA

ÁGORA CIUDADANA se define como un Escenario Educativo, Reflexivo y Cultural, libre, abierto, flexible y participativo para la planeación, gestión y socialización de la cultura ciudadana

  • febrero de 2018
  • 202
Voletín de noticias